CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS DE LAS AMERICAS
MAESTRÍA EN: Ciencias de la Educación
ASIGNATURA: Problemas educativos en México
CUATRIMESTRE: 3°
TAREA No: 7
TÍTULO: Alternativas educativas en México
NOMBRE DEL ALUMNO: Mercedes Nallely Ponce Pérez
MATRÍCULA: M24010409087
ASESOR: Dra. Margarita Moreno Murillo
FECHA: 21 de junio de 2024
Conclusiones
Utopías para el logro de la felicidad interna bruta fue una de las lecturas que más llamo mi atención porque hace referencia a la relación entre la educación y la felicidad partiendo desde el punto de vista que con la educación actual además de formar jóvenes con los contenidos requeridos de acuerdo a su grado, se pretende formarlos con personalidad humana, con valores de respeto, tolerancia, justicia, solidaridad para crear una cultura de paz y bienestar en la sociedad. Pues se dice que la educación es tripartita, el alumno, el padre de familia, el maestro, sin embargo, la sociedad es parte fundamental de la educación, como Vygotsky lo plantea en el paradigma sociocultural, que el ser humano no solo aprende en la escuela sino también de la cultura y sociedad que nos rodea, por lo que impulsar políticas sociales como escuela para padres, programas al fomento de la salud mental, el deporte o actividades culturales, serian de gran ayuda para fortalecer las redes de apoyo de las familias, por qué en una familia con bienestar existe más probabilidad de éxito escolar.
Me pareció muy interesante como el autor Rolando E. Maggi Yáñez empodera a la sociedad para exigir educación de calidad, pues se ha visto como gente muy preparada ha estado a cargo de la Secretaria de Educación Pública haciendo esfuerzos que no han sido suficientes para elevar el nivel educativo y satisfacer los estándares básicos del alumno como lo son el pensamiento lógico-matemático, la lectura y escritura. Como sociedad criticamos la educación que reciben nuestros hijos, criticamos a los docentes y todo el sistema educativo, pero como padres realmente tampoco ponemos mucho de nuestra parte para lograr mayor calidad en los aprendizajes de nuestros hijos, es una utopía pensar que todos los padres dieran mayor asistencia a sus hijos y con ello se aumentara el nivel, obligando a los docentes a mayor preparación siendo una bola de nieve que terminaría en un sistema educativo a la vanguardia, sin duda, es imposible lograrlo, pues los padres salen a trabajar, no cuentan con el suficiente conocimiento para poder apoyar a sus hijos en la tareas o simplemente no se quieren involucrar pues consideran que es responsabilidad de la escuela. La realidad desde mi experiencia docente es que haciendo la comparación entre dos grupos, el primero ubicado en una zona urbana y el segundo en una zona rural, donde el primero la mayoría de los padres de familia son profesionistas, atienden a sus hijos por la tarde o al menos están más al pendiente de ellos, presentan mejores resultados y me han obligado a prepararme más que los alumnos de la zona rural, donde los padres de familia en su mayoría no son profesionistas y trabajan jornada completa, otorgándoles menor tiempo. Claro que influyen otros aspectos, sin embargo, en la zona urbana, el nivel que me exigen los alumnos es mayor, por lo que hacen que me prepare más para dar mis clases.
Otro factor para que la educación en las aulas tenga éxito sin lugar a dudas somos los maestros, pues somos quienes estamos frente al grupo día a día, es fundamental revalorizar la función docente, desde mejores salarios, cursos de calidad, menor carga administrativa. No obstante, el primero que debe crear conciencia del valor del docente, es el propio docente, pues no reconocemos la importancia que tenemos en la sociedad, como lo menciona Freire (2002): “Debemos asumir con honradez nuestra tarea docente, para lo cual la formación es indispensable, así como forjar en nosotros la dignidad y la importancia de nuestra tarea, pues es fundamental e indispensable para la vida social. Es importante asumir el papel docente y que luchemos en la relevancia de nuestra tarea y por una escuela pública, eficaz, democrática y alegre con sus maestros y maestras bien pagados, bien formados y en permanente capacitación”. Es por ello que no debemos esperar que el gobierno, los sindicatos o la sociedad en general nos reconozca, debemos empezar por nosotros mismos, hoy estamos en la era de la información y en internet podemos encontrar mucho material útil para mejorar nuestras clases, es cuestión de voluntad.
Enfoqué esta lectura a lo que como ciudadano desde nuestra trinchera podemos hacer para mejorar la educación, porque puede mejorar el financiamiento y podemos tener escuelas de tiempo completo, las mejores computadoras, los mejores salones, los contenidos mas actualizados, pero si como docentes seguimos enseñando igual, si las familias delegan la educación completamente a la escuela, sin dar ejemplo en casa y sin exigir calidad, todo seguirá sin avanzar. Es igual de importante políticas educativas y sociales efectivas que generen equidad e igualdad como una sociedad que ponga su granito de arena promoviendo respeto, el cuidado del medio ambiente, la solidaridad, tolerancia, honradez, siendo más consumidores de libros que de redes sociales, así como familias haciéndose cargo de sus responsabilidades y exigiendo sus derechos.
Fuentes consultadas
Todd L. (2006). «La educación que México necesita». México. Ed. Centro de Altos Estudios e Investigación Pedagógica.
Freire P. (2002). “Cartas a quien pretende enseñar”. Siglo XXI Editores
Bibliografía
Ponce Pérez, Mercedes Nallely. Alternativas educativas. Conclusiones. México: CEAAMER, 3 hojas.